Nov/097
¿Viene una nueva crisis económica?
La formación de una nueva burbuja económica global es el fantasma que recorre hoy los despachos gubernamentales y marca los análisis económicos.
Los premio Nobel de Economía Paul Krugman y Joseph Stigliz la temen, el analista estrella de la firma RGE Nouriel Roubin opina que es un riesgo palpable y los gobiernos se persignan en silencio para que no vuelva a ocurrir.
Y es que los mercados financieros están otra vez de fiesta.
Desde marzo, los mercados de valores y acciones no han dejado de subir, el precio del oro está en su zenit, el del petróleo se ha reubicado en torno a los US$80 mientras que se multiplica el intercambio de derivados y otros instrumentos financieros de alto riesgo. Hasta el mercado de la vivienda, cuna de la crisis de 2008, está experimentando una clara mejoría.
En un artículo en el diario especializado Financial Times, una de las pocas periodistas que alertó sobre la burbuja financiera que estalló el año pasado, Gillian Tett, advirtió que el estallido puede ser peor que en 2008.
“Según un veterano del mundo financiero, la actividad especulativa se extiende a todo el frente financiero: bonos, mercados emergentes, commodities, propiedades. Este veterano se preguntaba si no era posible que la crisis de 2008 fuera un simple globo de ensayo de la que se viene ahora”, dice Tett.
Nov/090
Societe Generale prepara a sus clientes para el “colapso económico global” en el peor de los casos
El banco francés Société Générale advierte a sus clientes en un informe titulado “El peor escenario de deuda” del riesgo de un “colapso económico global” en los dos próximos años que arrastraría a la economía a un escenario ‘a la japonesa’ como consecuencia de la transferencia de los problemas del sector privado a la esfera pública y del incremento del gasto de los gobiernos, especialmente por el envejecimiento de la población, aunque recuerda que el escenario central que maneja la entidad es el de una “lenta recuperación”. No obstante, los autores del informe afirman que “a estas alturas todavía nadie puede afirmar con certeza que hemos escapado de la posibilidad de un colapso económico global (…) con consecuencias impredecibles. Creemos que el mayor peligro ya ha sido superado, pero reconocemos también que el precio de nuestra salvación aún no ha sido pagado al completo”. Este peor escenario posible en el que tendría lugar una (no) recuperación ‘a la japonesa’ implica una persistente deuda pública, anemia económica, bajos tipos de interés y debilidad en los mercados de renta variable. “No calificaríamos la expansión de la deuda pública como ‘burbuja’, aunque pensamos que supone una amenaza para el crecimiento económico futuro al restringir la libertad de gasto y requerir potenciales subidas de impuestos que podrían lastrar el consumo”, señala el informe, que asume un débil crecimiento del PIB, o incluso nuevas caídas, como consecuencias del periodo de desapalancamiento necesario según la tesis de este escenario pesimista.