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Los gobernadores descubren que resistirse a la Reserva Federal tiene consecuencias
Traducido por Tiempos Inciertos
Los observadores cínicos de la escena política estadounidense no se sorprenden al revelarse en Junio del 2009 que Mark Sanford, Gobernador del Carolina del Sur, que está casado, ha sido acusado de tener una larga aventura. Sanford admitió que la aventura duró al menos un año y renunció a la presidencia de la Asociación de Gobernadores Republicanos.
Las cosas se pusieron mal para Sanford cuando se reveló que había estado visitando y divirtiendose con su amante, una broker argentina llamada María Belén Chapur, usando fondos públicos. Desde entonces, Sanford se ha aferrado a su cargo de Gobernador, pero su agarre parece debilitarse.
Y ahora viene la parte más interesante. A principios de 2009, Sanford se resistió a aceptar los fondos de estímulo para Carolina del Sur de la Ley de Reinversión y Recuperación Americana de 2009, que él veía como parte del proceso de someter a los estados cada vez más al control Federal. Su resistencia dio lugar a una demanda ante la Corte Suprema de Carolina del Sur, y el estado fue finalmente obligado a aceptar el dinero.
La humillación pública de Mark Sanford tras su lucha contra el Departamento del Tesoro de los EE.UU. y los bancos que controlan la Reserva Federal es parte de un claro y perturbador patrón:
Los Gobernadores que hablan en contra de los bancos miembros de la Reserva Federal de Nueva York y otras instituciones de Wall Street tienden a ser públicamente humillados y hundidos a través de la filtración de información confidencial.
Consideremos el caso del ex gobernador Eliot Spitzer de Nueva York. Antes de actuar como gobernador, había sido Fiscal General de Nueva York, un papel en el que se ganó un renombre actuando contra la delincuencia organizada y el fraude de valores. Entre sus acusados se encontraba Richard Grasso, ex presidente de la Bolsa de Nueva York. Spitzer también luchó contra la especulación por parte de las agencias de inversión, contra las prácticas depredadoras de los prestamistas hipotecarios y el fraude de fondos comunes. Siendo gobernador, siguió aplicando su campaña contra las prácticas bancarias corruptas.
En marzo de 2008, el New York Times informó que Spitzer era cliente de una red de prostitución que estaba siendo objeto de investigación por el gobierno federal. Spitzer renunció dos días más tarde. ¿Quién filtró la información? El New York Times no lo dijo. ¿Podría haber sido una represalia por la campaña de Spitzer contra la corrupción de Wall Street?
También encontramos el caso de Rod Blagojevich, el ex gobernador de Illinois. Fue arrestado por los federales en diciembre de 2008 con un amplio catálogo de cargos, incluidos el de fraude y solicitud de sobornos.
El día anterior a su arresto, Blagojevich había declarado que el Estado de Illinois dejaría de hacer negocios con Bank of America, un miembro de la Reserva Federal. Esta declaración la hizo en respuesta a la intención de Bank of America de cortar una línea de crédito a una fábrica de Chicago.
En la mañana del 8 de Diciembre de 2008, el día siguiente a su declaración de no seguir tratando con Bank of America, Blagojevich fue sacado de su casa esposado por agentes federales. Curiosamente, horas antes de la detención, el abogado de Bank of America y ex consejero general de la Federal Deposit Insurance Corp., había descrito la declaración de Blagojevich contra Bank of America como “peligrosa”.
¿Peligrosa para quién? ¿Para la industria bancaria o para los que intentan resistirse a ella? ¿O quizá para ambos?
Un ex gobernador que ha hablado abiertamente sobre la extorsión practicada contra gobernadores por el gobierno federal y los bancos que lo controlan es Jess Ventura, quien sirvió como Gobernador de Minnesota desde 1999 hasta 2003. Alcanzó la gobernatura como candidato independiente con inclinaciones liberales, lo que lo dejaba fuera de la clase política.
Poco después de ser nombrado gobernador, Ventura dijo que fue invitado a una reunión con numerosas personas que resultaron ser agentes de la CIA. En una entrevista en televisión, Ventura dijo:
“No hubiera reconocido a un agente de la CIA aunque hubiera venido a morderme. Fui a ver a mis viejos amigos y colaboradores para que me asesoraran sobre las razones del interrogatorio y acertaron de pleno. Me dijeron, ‘No te vieron venir.’ Querían saber si había más gobernadores independientes en el horizonte”
Ventura indicó a los agentes -si es que realmente lo eran- que su actuación era ilegal. Desde entonces ha llegado a la conclusión de que los agentes estaban allí para hacerle ver quién está realmente al mando a nivel estatal, y no son los gobernadores ni legisladores estatales.
El titular de un cargo público no necesita ser un gobernador para sentir el pellizco después de criticar a los bancos miembros de la Reserva Federal. Sólo hay que preguntarle al Senador por Illinois Richard Durbin.
Siendo alguien que no oculta lo que piensa, el Senador Durbin apareció en una radio de Chicago a finales de Abril de 2009 diciendo: “Los bancos, aunque es dificil de creer cuando nos enfrentamos a una crisis bancaria creada por muchos de estos bancos, siguen siendo el mayor grupo de presión del Capitolio. Y realmente lo controlan.”
Un mes y medio más tarde, Durbin fue eclipsado por las acusaciones de que había vendido más de 115.000 dólares en acciones después de ser avisado de la severidad de la crisis financiera durante una reunión a puerta cerrada con el Secretario del Tesoro Henry Paulson y el Presidente de la Reserva Federal Ben Bernanke en Septiembre de 2008.
El Chicago Sun-Times reportó que Durbin había vendido unos 43.000 dólares en acciones de Berkshire Hathaway y había invertido un total de 98.000 dólares en el fondo del “Oráculo de Omaha” (Warren Buffett)
Un portavoz de Durbin indicó que “Durbin estaba haciendo lo que muchísima otra gente hacía, mirando por sus ahorros y tratando de preservar cierto nivel de riqueza saliendo del mercado”
La historia original ha desaparecido de los archivos del Sun-Times. Pero quizá Durbin ha captado el mensaje: Si eres un alto cargo público, no cuestiones o te enfrentes a los bancos.
A pesar de lo corruptos o inmorales que muchos de ellos pueden llegar a ser, los gobernadores y miembros del Congreso probablemente merecen más compasión que desprecio. Después de todo, la mayoría de ciudadanos están sometidos a vigilancia pasiva, filtran nuestras conversaciones telefónicas y correos electrónicos mediante instalaciones gestionadas por la Agencia Nacional de Seguridad, en asociación con AT&T y otras compañías de telecomunicaciones, que buscan palabras clave. Nuestras comunicaciones no son examinadas por un ser humano a no ser que se marquen como “sospechosas”.
Los gobernadores y los miembros del Congreso, por el contrario, son más propensos a ser objeto de vigilancia activa, sus comunicaciones son monitorizadas rutinariamente por personal de seguridad que trabaja para que la Reseva Federal y sus bancos miembros, tanto nacionales como extranjeros, se apoderen del gobierno Federal.
Antes de indignarse ante la próxima historia sobre algún gobernador o Congresista corrupto, recuerda que todos vivimos bajo la misma tiranía. Los políticos de alto nivel son simplemente más propensos a ser humillados cuando se resisten a seguir el programa establecido. En cualquier noticia que resulte en la humillación de cualquiera de ellos, busca siempre la conexión con los bancos.
Fuente: Governors Discover Resisting the Fed Has Consequences – www.infowars.com
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